martes, 9 de julio de 2013

Historia Local, "Industria Formio, Máfil"

 He encontrado varios temas de interés para formular un proyecto de historia oral, sin embargo y debido a la factibilidad de realizar una investigación, he elegido investigar sobre la historia local en la comuna de Máfil, especialmente del funcionamiento de la industria de la “pita” de Formio, de la cual mi abuelo paterno fue trabajador y administrador por varios años. Esta industria es muy significativa para la comunidad de Máfil, ya que contribuía con el desarrollo de la comuna brindando empleo a gran parte de la población. A partir de esto un objeto de estudio para una investigación de historia oral seria: Conocer la importancia de la fábrica de Formio para la familia Sepúlveda Miranda, y la comuna de Máfil.

 El tema de investigación se inserta en un contexto de historia regional, ya que la Fábrica de Formio tuvo gran relevancia en la economía regional y en la vida de la población de la región. Del mismo modo se inserta en un contexto aun mayor, debido a que la Fábrica de Formio exportaba sus productos al extranjero, y sus capitales iniciales fueron de origen neozelandeses, lo que abarca ámbitos ligados a la economía e historia nacional del periodo.
 El Formio (Phormium tenax) “Es una planta herbácea de hoja perenne que forma llamativas matas y da en verano unas largas espigas que terminan en pequeñas flores de color rojizo. Muy resistentes y atractivas por su color.” (“Mafil en la historia y la memoria 1930-1964.” Fierro, 2009.)
 La planta si bien es originaria de Nueva Zelandia, los factores climatológicos similares posibilitaron su producción en la comuna de Mafil, específicamente en el fundo Formio, donde se emplazaba la fábrica. En el sur de chile la planta de Formio es más conocida como ñocha, nombre que le daban los mapuches de la zona.
 De la elaboración de la planta de Formio resultaban diversos productos tales como: pita atadora, pita enfardadora, alfombras, artesanías, entre otros productos. Siendo el principal de estos la pita o cordel, la cual se transportaba a Valdivia para su venta y exportación.
 La fábrica se emplazó en los fundos de Chihuao, perteneciente a los hermanos Hoffman, y en el fundo Putabla, perteneciente a don Guillermo Berkhoff, que luego paso a ser un solo fundo con el nombre de Formio, el cual  se localiza en el sector occidental de la actual comuna de Mafil (Fierro, 2009)
 La presente investigación de historia oral, comienza con el interés del investigador por conocer parte de la historia familiar de su ascendencia, vale decir abuelo paterno y padre, los cuales fueron trabajadores de la Fábrica de Formio.
 El objetivo de la investigación es conocer la importancia de la fábrica de Formio para la historia de la familia Sepúlveda Miranda, y para la comunidad de Mafil. Esto atreves de una entrevista realizada a don Ricardo Sepúlveda Mardones, trabajador y administrados de dicha fábrica. Para lograr el objetivo se aplicara una entrevista abierta como instrumento de recolección de datos, entrevista realizada por el investigador en el domicilio del entrevistado. Además de una entrevista por escrita para contrastar datos y versiones.
  La entrevista aplicada es de carácter abierto, por lo que la siguiente minuta corresponde a preguntas implícitas en la conversación con el entrevistado.
-         ¿De dónde proviene y como llego a Máfil?
-         ¿Cuándo y cómo comenzó a trabajar en la fábrica?
-         ¿Cuál es la importancia de la fábrica en su vida como familia?
-         ¿Cómo era la vida en la fábrica?
-         ¿Cómo funcionaba la fábrica?
-         ¿Cuál es la relevancia de la fábrica para la historia local?

ENTREVISTA A DON RICARDO SEPULVEDA MARDONES, administrador fundo Formio e industria Formitex.
 "Nací  en la localidad de Palguín ciudad de Pucón, cuando yo tenía 9 años mi padre se trasladó a Máfil e ingresó a trabajar en la empresa Sociedad Agrícola e Industrial Formio Chileno.
Inicie mis estudios básicos en lo que es ahora el Liceo Gabriela Mistral de Máfil, posteriormente continué estudiando  la enseñanza media en la Escuela Industrial de Valdivia, en ese entonces dependiente de la Universidad Técnica del Estado.
En el año 1963 me ofrecieron ingresar a trabajar en la oficina del Fundo Formio, como oficinista , escalando más tarde a jefe administrativo y en 1981 a Administrador general del fundo Formio.
La importancia de esta industria en Chile, que era la única  en elaborar fibras duras, y su producto principal fue la pita agrícola usada   para la enfardadura de fardos de pasto. Por lo demás esta fábrica daba trabajo a muchas personas de Máfil, tenía una planta de 80 trabajadores permanentes, más unos 200 temporeros en el verano de cosecha. Este producto su nombre científico es “Formium Tenax Foster, procedente de Nueva Zelandia, por eso en Chile se la llamó Formio Chileno.
Trabajando en esta Industria pude formar una familia y educar a nuestros hijos, trabaje hasta el año 1993, es decir 31 años.
La vida fue tranquila y pude desde mi infancia ser un creyente del Evangelio." 

 Las entrevistas realizadas calzan perfectamente con la bibliografía consultada respecto al tema, “Mafil en la Historia y la memoria, 1930- 1964 (2006)” escrito por la mafileña Marcia Fierro, profesora de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile. Consta de un apartado que se dedica solo a la industria de Formio Chileno, en la cual expone que la industria comenzó con la iniciativa de neozelandeses que exportaron la planta y luego con la asociación del señor Berkhoff, dueño de los terrenos, crearon la Sociedad Agricola-industrial Formio Chileno S.A.” tal y como lo señala el entrevistado, el cual conoce a la perfección la historia de la industria y su relevancia para la historia local, debido a que fue oficinista desde 1963 a 1981 y su administrador, y eventualmente gerente general durante los años 1981 a 1993.
 La industria de Formio Chileno s.a. fue un foco de desarrollo dentro de la comuna entre las décadas del 30 y el 80 del siglo pasado, brindando empleo a muchas personas de la comuna de Mafil, llegando a las 280 personas empleadas en su mejor momento, lo que no es poco considerando que es una pequeña de no más de un par de miles de habitantes,  las cuales pudieron surgir gracias a aquello. Es por esto que el estudio de la historia de Formio S.A., como es conocido comúnmente en la comuna, es realmente considerable en relación a la historia de las personas, de la industria, de la comuna y de la región.
 Al incluir la historia de la industrial  de Formio en su libro, Marcia Fierro da una importancia clara al desarrollo que significo para la comuna de Mafil, al igual que lo hace el entrevistado señalando que la mayor parte de los trabajadores que allí se desempeñaban era mano de obra local. Además ambos hacen alusión a la proyección hacia el ámbito de la comercialización a nivel nacional y a la exportación de los productos, elaborados a partir de la materia prima de la industria de Formio S.A., lo cual implica que no solo tenía un impacto a nivel local, dando empleo a la comunidad, si no que el contexto comercial y humano de la industria se puede extrapolar a la realidad nacional e incluso internacional de la época, lo último considerando que la industria se formó con capitales internacionales, y se abrió camino en mercados internacionales exportando el producto final ya elaborado.
  El proyecto de historia oral, a partir de la elaboración de un árbol genealógico, saco a la luz varios temas de interés que son plausibles de estudiar en su momento, pero lo que llevo a seleccionar el tema de la relevancia y la historia de la Industria de Formio S.A. fue la cercanía con el tema y la familiarización del mismo con la vida del investigador y su familia.
 Las fuentes bibliográficas existentes no son muy abundantes, pero aquellos se suple con los numerosos testimonios orales, especialmente el de don Ricardo Sepúlveda, quien vivió prácticamente toda su vida en aquel contexto, y quien pone de hecho a la relevancia del desarrollo de Formio s.a. para la historia personal, familiar, local y regional.
 Finalmente la investigación llego a buen puerto, los objetivos fueron cumplidos y afirmados, los instrumentos de recolección de datos cumplieron su cometido, las entrevistas y conversaciones fueron muy enriquecedoras y ampliaron el espectro de posibilidades de un estudio más acabado acerca del tema.
 Formio S.A. marca un periodo de auge económico en el periodo de Mafil, influyendo directamente en la vida de las personas, a nivel personal y como sociedad, brindando empleabilidad para la comuna y un desarrollo económico positivo. Es sumamente relevante ampliar el conocimiento respecto al tema, sacando provecho a los innumerables vestigios que dejo Formio s.a. en la comuna de Mafil.

Blog educativo, nuevas tecnologias en el aula



"La Pecera", actividad practica de evaluación autentica

Para empezar la actividad se divide al curso en 3 grupos iguales, el grupo 1 serán los “peces” y los grupos 2 y 3 los observadores.
 Las instrucciones para cada grupo se dan por separados, es decir que los observadores no deben saber las instrucciones que se les da a los peces y viceversa, para ello los peces son sacados de la sala y se les da las instrucciones. Las instrucciones para los peces son: deben hacer un listado acerca de las 10 principales desmotivaciones y distracciones a la hora de estudiar, discutiendo cada experiencia para lograr un consenso.
 Mientras los peces realizan la actividad, los observadores deben permanecer en completo silencio, solo observando al grupo que trabaja, para la observación deben utilizar la rúbrica de evaluación del trabajo grupal.
 Luego de finalizada la etapa de observación, los peces pasan a ser observadores y los observados pasan a ser peces. Los nuevos peces son sacados de la sala y se les asignan 5 de las principales desmotivaciones y distracciones, elaboradas en la primera etapa, a cada grupo de nuevos peces, a las cuales deben darle una solución práctica.
 Los nuevos observadores utilizan la misma rubrica para evaluar a los nuevos peces.
 Para finalizar la clase se socializan los resultados, ósea se leen en voz alta las principales desmotivaciones y distracciones y sus respectivas soluciones. Luego se da la palabra para que los alumnos expresen  lo aprendido y su opinión acerca de la metodología empleada en la clase.

El profesor solo interviene al principio de la clase al exponer los objetivos y dar las instrucciones del primer paso de la actividad. Luego interviene para dar las instrucciones de la segunda etapa. Y la última intervención es cuando da la palabra en la etapa de retroalimentación.

Pauta de observación: 


                   Nivel
Categoría
4
3
2
1
Organización de grupo
El grupo siempre se escucha, comparte y se apoya entre todos los miembros del grupo
Usualmente se escuchan, comparten y apoyan entre todos los miembros del grupo
Solo a veces de escuchan, comparten y apoyan, entre algunos miembros del grupo
Raramente el grupo se escucha, comparte y apoyan.
Participación miembros del grupo
Todos los miembros proporcionan ideas para el logro del objetivo
La mayoría de los miembros del grupo proporcionan ideas para el logro del objetivo
Solo unos pocos proporcionan ideas para el logro del objetivo
Casi nadie aporta ideas para la el logro del objetivo.
Manejo del tiempo
El grupo utiliza bien el tiempo asignado, asegurando el logro del objetivo a tiempo
Utilizan bien el tiempo asignado, pero algunos miembros demoran la actividad.
Tienden a demorar, pero logran el objetivo.
Rara vez tienden a optimizar el tiempo, no alcanzan el objetivo completo.
Obstaculización de la actividad
Hay armonía en el grupo, nadie obstaculiza el trabajo
Hay armonía en la mayoría de os miembros, unos pocos no se acoplan al trabajo.
Varios miembros del grupo obstaculizan el avance, no existe armonía grupal.
Los miembros del grupo no avanzan hacia el objetivo, obstaculizan el cumplimiento del objetivo.
Logro objetivo
El objetivo es logrado a cabalidad.
El objetivo es logrado en gran medida, pero podría ser mejorado
El objetivo es medianamente logrado
No se logra el objetivo propuesto.
Nota grupal
Entre un 7 y un 6
Entre un 5,9 a un 4
Entre un 3,9 a un 2
Un 1


Carlos Monereo, la evaluación autentica de competencias


Análisis video “La evaluación autentica de competencias.” Carlos Monereo Font.
Evaluación de las competencias, evaluación autentica.
¿Qué es, y no es, una competencia? (Térmico polisémico, no se debe dar una definición perfecta, si no que como un significado común.) Desde las primeras etapas de vida del ser humano se evidencian competencias a nivel físico- motor, emocional, instintivo. Existen funciones propias de cada ser humano, pero las habilidades se construyen por medio de procedimientos metódicos, así una función se transforma en una habilidad por medio de un procedimiento.
 Los nuevos alumnos son nativos digitales, sus mentes son distintas debido a su contexto digital. La memoria para ellos es externa, la información está en internet. La inteligencia está en saber conectarse y buscar información, no en retener datos. En la escuela se enseña a memorizar, debido a los métodos evaluativos entregados, se obliga a la memorización.
 Los procedimientos generan nuevas funciones, los profesores somos mediadores de los procedimientos, la habilidad no tiene techo. Cuando la habilidad ya está aprendida comienzan los ¿cuándo? y los ¿Por qué? Es aquí donde entra la estrategia, que en definitiva es cuando utilizar un procedimiento u otro y por qué. La conciencia de elegir cuando utilizar un procedimiento y porque está asociada a la metacognicion que posee el ser humano
 La metacognicion es la función que nos diferencia de los demás seres en la tierra, nos permite ser conscientes de que pensamos, de revisar lo que pasa a nuestro alrededor y ajustarnos o adaptarnos. Los profesores en el aula deben adaptarse constantemente y hacer cambios.
 Las competencias son un conjunto integrado de estrategias. Ser competente es ser capaz de articular e integrar diversas estrategias para enfrentar un problema complejo. El alumno competente es el que piensa en cada aspecto de un trabajo a partir de sus intereses y posibilidades. Ser competente es tener un repertorio de estrategias coordinadas para responder a una demanda específica en algún contexto determinado. El pensamiento y las ideas no se construyen por si solos, existen experiencias previas y un lenguaje previo, aprendido del contexto social que nos rodea, del cual construimos nuestra representación de la realidad. Así, la voz del profesor repercute en el pensamiento del alumno guiando su accionar, al pensar nos referimos a nosotros mismos con las voces de otros.
 Existen cuatro contextos fundamentales en la vida: el educativo, familiar, profesional y el personal. En cada uno hay macro competencias transversales, en el contexto educativo la competencia principal es la capacidad para gestionar el conocimiento y el aprendizaje, ser un aprendiz permanente. En el contexto familiar es saber convivir y ser un ciudadano responsable. El profesional tiene que ver con acceder al mundo del trabajo y ser un profesional eficaz. En el contexto personal la macro competencia está referida a la autoestima, la autorregulación y el ser feliz.
 Lo primero que hay que cambiar es la evaluación, para lograr un cambio real en una institución. Lo que se debe evaluar, en términos de competencias, son los problemas fundamentales que enfrentaran los alumnos. Si estamos formando ciudadanos, debemos preguntarnos ¿Cuáles son los problemas fundamentales que debe enfrentar un ciudadano? ¿En base a que problemas queremos formar al estudiante? Los problemas deben ser concretos, elementales y pragmáticos, pero también se deben atender los problemas emergentes y coyunturales de la sociedad.
 La evaluación tiene efectos retroactivos sobre el aprendizaje, si se cambia la evaluación se cambia la forma en que los alumnos aprenden, de ahí que se hace necesario explicar a los alumnos lo que conlleva el cambio de evaluación, para que ellos generen conciencia de lo que implica aprender.
 La evaluación influye también en la enseñanza, si se cambia la evaluación se debe cambiar el modo en que se enseña, debe ser consecuente lo que se enseña y como se enseña con que se evalúa y como se evalúa. Por lo tanto el profesor debe ajustar su enseñanza a la nueva evaluación.
 Finalmente la evaluación genera indicadores, los cuales son indicadores de lo que debe mejorar tanto el profesor como el alumno, la evaluación se utiliza como retroalimentación del proceso y los objetivos. Además los indicadores generan en el alumno una oportunidad de autoevaluación, en este sentido la evaluación es un instrumento de autorregulación.

 La evaluación autentica de las competencias es aquella en que los resultados tienen un alto grado de fidelidad con las condiciones extraescolares en que se produce una competencia. La evaluación por lo tanto debe ser realista, es decir se debe crear una instancia lo más parecido posible a una situación de la vida extraescolar del alumno. La exigencia cognitiva debe ser apegada a una aplicación en la vida real, ni más ni menos. 


En el libro “ESTRATEGIAS DOCENTES PARA UN APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO Una interpretación constructivista” (Barriga, Hernandez, 2002) se señala que el constructivismo surge como una corriente epistemológica, la cual tiene como fin el discernir sobre cómo se construye el conocimiento en los seres humanos. Esta corriente tiene sus orígenes teóricos en autores como Vico, Kant, Marx y Darwin, lo que da cuenta del extenso debate que se ha prolongado hasta los días de hoy acerca de la construcción del conocimiento. Para la visión constructivista del aprendizaje el individuo se encuentra en interacción con diferentes factores que condicionan la creación de nuevos conocimientos, tales como su propio aprendizaje anterior y el medio en el que está inserto (Ahumada)
 “La postura constructivista del aprendizaje rechaza totalmente la concepción del estudiante como un ser pasivo, mero receptor o reproductor de saberes culturales y cuyo desarrollo personal va a ser producto de la simple acumulación de una serie de aprendizajes, sino que reconoce en el alumno la capacidad de generar aprendizajes significativos propios” (Ahumada) lo anterior da cuenta de la evolución que ha tenido la educación a lo largo de la historia, evolución que actualmente se encuentra con la disyuntiva de ¿qué se debe evaluar?
 Esta interrogante es una de las principales preocupaciones de Ahumada, tal y como dice Barriga y Hernández, los sujetos cognoscentes construyen activamente su aprendizaje, lo que da cuenta de que debe existir una consciencia de cómo cada individuo aprende, dejando de ser entes pasivos en el proceso de enseñanza aprendizaje para pasar a ser el centro de dicho proceso, tanto en la vida diaria como académicamente hablando. Para lograr esto los docentes cumplen un rol fundamental, pasando de ser el que entrega los conocimientos a ser, tal como postula Ahumada, un puente o mediador entre el nuevo conocimiento y el alumno.
 Para lograr que el docente sea un mediador entre el proceso de aprendizaje y el nuevo conocimiento, este debe cumplir con ciertas característica, las cuales son parte de sus responsabilidades profesionales, tales como conocer la disciplina que enseña, tanto en su estructura como en su didáctica, conocer los procesos en los cuales los alumnos se apropian de los conocimientos y finalmente tener una mirada crítica frente a su labor docente (Ahumada) estas características permitirían al profesor ser realmente competente frente a las nuevas teorías educacionales llevadas a la práctica, y lograría poner a su alumnado en el centro de la actividad educativa, concientizando a los alumnos a que deben ser ellos los gestores de su aprendizaje traspasándole el control y la responsabilidad de aprender.
“En la mayoría de los países latinoamericanos, el proceso de evaluación ha estado centrado en lo que podría denominarse una hetero-evaluación. El nuevo discurso evaluativo apunta hacia la auto y la co- evaluación, privilegiando indiscutiblemente los aprendizajes logrados por el estudiante y los procesos de “aprender a aprender”.” (Ahumada) tal y como lo señala una investigación realizada por Laurence Wolff (1998) donde encontramos que “Las evaluaciones educacionales pueden definirse como medidas del grado en el cual se han logrado los objetivos curriculares, ya sean establecidos por las autoridades gubernamentales o por expertos nacionales e internacionales. Las evaluaciones nacionales
 el avance de las instituciones en todo el país.” Esta concepción de evaluación es la que se debería erradicar, ya que se centra en la medición de logros de objetivos finales y previamente formulados por el evaluador, la evaluación autentica no debe medir resultados cuantitativos ni estandarizados, sino que debe centrarse en la experiencia del alumno, brindándole herramientas para que descubra su propio modo de asimilar y apropiar un nuevo conocimiento de forma consciente y significativa, considerando el andamiaje previo de conocimientos al igual que su contexto de vida cotidiana. La evaluación que propone Ahumada “pretende conocer el grado de apropiación del conocimiento y la significación experiencial que el alumno le otorga a los aprendizajes.”

Wolff (1998) en su investigación sobre evaluación educativa en América Latina señala que “Si bien Chile y Argentina han hecho los mayores avances en la utilización de las evaluaciones en el área del diseño de las políticas, la reforma curricular y el mejoramiento de las escuelas, aún quedan muchos aspectos que mejorar incluso en estos países. (…) sólo recién se están iniciando esfuerzos sistemáticos por “compatibilizar” el currículum, los textos escolares y la pedagogía utilizada en la sala de clases.” Lo anterior es un fiel reflejo de la realidad que postula Ahumada, en la cual la teoría dista muchísimo de las practicas reales de evaluación en el aula, la teorización en educación siempre está innovando hacia nuevas metodologías, mientras que las practicas docentes están estancadas en modelos arcaicos de evaluación estandarizada y sin significación para los estudiantes.
 Ahumada postula que la formación profesional de los docentes está desfasada con respecto a las nuevas conceptualizaciones, teorías y formas evaluativas, tal y como lo reitera Edwards  en su artículo “EL CURRICULUM Y LA PRÁCTICA PEDAGOGICA: ANALISIS DE DOS CONTEXTOS EN LA FORMACION DE DOCENTES EN CHILE”  “la mayor parte de los currículo de formación docente en el país existe una separación entre lo disciplinario y lo pedagógico. Esta separación se expresa claramente en las categorías utilizadas por los centros formadores para organizar el currículo: “formación profesional” que incluye las asignaturas pedagógicas; y la de “formación disciplinaria” que se refiere a las asignaturas referidas a la disciplina de especialización, con escasa relación entre ambas. La formación disciplinaria en todos los casos tiene más peso en el currículo, dando cuenta con ello de la disminuida valoración social de lo pedagógico.” Cabe resaltar el énfasis que hace la autora al referirse a la escaza relación que existe entre la formación profesional y la disciplinaria, lo cual da cuenta del desfase anteriormente mencionado, que genera una clara disociación entre los investigadores y académicos especializados frente a los docentes de las escuelas, los que finalmente son los que deben llevar a la práctica las teorías y conceptualizaciones elaboradas por los especialistas en evaluación y educación. Esta es una discusión muy hurgada, la que se refiere al abismo entre teoría y práctica, pensamiento y acción, y entre la decisión política y la acción real.

Por otra parte son los organismos externos a la escuela los que imponen las exigencias y os contenidos que deben ser enseñados en las escuelas, lo que habla nuevamente de la disociación entre teoría y practica, ya que los organismos externos a la escuela, como el Estado, el MINEDUC, entre otros, proponen exigencias centradas en adquisición de determinados conocimientos, lo cual es medido por agentes externos a nivel nacional, agentes que según los organismos externos son los capaces de medir objetivamente la adquisición de los conocimientos impuestos. Utilizando para ello pruebas nacionales estandarizadas tales como el SIMCE o la PSU.
 La evaluación debe constituir un proceso más que una medición de resultados de objetivos previamente impuestos de manera externa a la realidad educativa del aula, lo que realmente interesa, según  Ahumada, es tener evidencia del proceso de aprender más que de los resultados o productos. Para esto se debe abandonar la evaluación tradicional y dar paso a una evaluación autentica, la cual debe ser guiada por el profesor poniendo al alumnos enfrente del proceso dándole autonomía, dejando que este asimile y apropie conocimientos mediante su propia naturaleza, pasando el docente desapercibido en el proceso.
 Para lograr en la práctica una evaluación autentica, se deben abandonar las prácticas evaluativas arcaicas, como las pruebas estandarizadas al final de un proceso o unidad, y dar paso a nuevas metodologías menos ortodoxas, lo cual podría hacerse paulatinamente, como dice Ahumada, complementado las evaluaciones tradicionales en un principio para luego reemplazarlas totalmente.

  “Los centros formadores de profesores, deberían esforzarse por desarrollar una dialéctica entre acción y reflexión, analizando los quehaceres de la Escuela, los problemas curriculares que en ellas se suscitan y la problemática de la enseñanza específica de ciertas disciplinas.” (Ahumada) este principio es fundamental para terminar con el abismo antes descrito, entre teoría y práctica, ya que si no se cambia la base, es decir la formación profesional de los docentes  en la universidades, no se podrá llevar a cabo la revolución en términos de evaluación que plantea el autor, lo cual es lo más óptimo para el sistema educativo inserto en la sociedad actual. La escuela, los docentes y las metodologías deben apartarse a los nuevos requerimientos de los estudiantes, dando más autonomía y generando conciencia del aprendizaje de cada uno de estos, sin dejar de guiar silenciosamente aquel proceso. Otro aspecto importante en la revolución evaluativa, es el rol de los organismos encargados del diseño de las reformas educativas, los cuales deben atender a las nuevas teorías y conceptualización de los expertos, y adecuar los currículos para que el docente pueda innovar y cambiar el paradigma obsoleto en el cual estamos insertos, por un aprendizaje significativo y una evaluación autentica.


Bibliografía

“ESTRATEGIAS DOCENTES PARA UN APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO Una interpretación constructivista”. Barriga, Hernandez, 2° edición.

“Las Evaluaciones Educacionales en América Latina: Avance Actual y Futuros Desafíos”. Wolff, 1998

“EL CURRICULUM Y LA PRÁCTICA PEDAGOGICA: ANALISIS DE DOS CONTEXTOS EN LA FORMACION DE DOCENTES EN CHILE”. Edwards Veronica.


“LA EVALUACIÓN EN UNA CONCEPCIÓN DE APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO”. Ahumada, 2002.